Una buena reflexión crítica de Mal de Escuela es la siguiente:
viernes, 23 de noviembre de 2012
¿Que me ha supuesto leer Mal de Escuela?
En un principio el libro no me ha gustado mucho, ya que hace demasiadas menciones de grámatica y varios aspectos técnicos de la literatura y la lengua en sí, por lo que se me hacía un tanto aburrido, por otra parte también me ha aportado información muy interesante, como es el caso de los zoquetes. Particularmente quiero dedicarme a la educación y ha sido un buen libro para darme cuenta que con esfuerzo y mostrando interés por todos los alumnos, sean zoquetes o intelectual, todos pueden llegar a ser buenos estudiante y conseguir su propósito, solo hay que encontrar la mera de hacer que se interesen por los estudios.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Mundo simbólico
El Interaccionismo simbólico es una de las corrientes de pensamiento microsociológica, relacionada también con la antropología y la psicología social, que se basa en la comprensión de la sociedad a través de la comunicación y que ha influido enormemente en los estudios sobre los medios.
El Interaccionismo simbólico se sitúa dentro del paradigma interpretativo. Éste, analiza el sentido de la acción social desde la perspectiva de los participantes. Este paradigma concibe a la comunicación como una producción de sentido dentro de un universo simbólico determinado.
- La interacción simbólica y la sinergia ayudan a una mejor comunicación
La interacción simbólica es importante y puede en muchos casos llegar a reemplazar la comunicación verbal o a reemplazar palabras, estos símbolos pueden ser llamados también gestos que se usan para comunicarse.
Muchos lo usan como palabras claves, y diferentes grupos sociales tienen símbolos entre ellos al expresarse, muchas veces solo determinados grupos que vivieron determinada etapa o momento reconocen con facilidad símbolos y son usados frecuentemente por estos miembros o amigos.
La sinergia es la suma de las partes y como resultado obtenemos el todo más la suma de las partes esto quiere decir que al relacionarlo con la interacción simbólica y la comunicación verbal obtenemos una muy completa comunicación entre receptor y emisor.
En muchos casos se utiliza sólo la interacción verbal mas no la simbólica y el mensaje que emite en emisor puede llegar a ser confuso para el receptor, ya que influye mucho cualquier tipo de gesto facial o de interacción simbólica que el emisor proyecte, éste puede llegar a influir al mensaje de manera equivocada muchas veces, y no se logra la comunicación ni el mensaje adecuado.
En resumen, cuando usamos la sinergia en cuanto a la interacción simbólica podemos comunicarnos sin dejar dudas ni problemas al momento de expresarnos, no habrá dudas de nuestra actitud o predisposición sobre determinado tema, y tendremos éxito al hacer de nuestra idea o mensaje un resultado limpio de dudas y malentendidos.
La concepciones de la educación en acción
Como hemos desarrollado en las prácticas, hay tres tipos de concepción de la educación en acción: La concepción crítica, la concepción técnica y la concepción deliberativa.
De estas tres me quedaría con que la más correcta seria la concepción técnica de la educación en acción ya que pretende buscar el mejor método según la percepción técnica , es decir, según el objetivo.
De estas tres me quedaría con que la más correcta seria la concepción técnica de la educación en acción ya que pretende buscar el mejor método según la percepción técnica , es decir, según el objetivo.
sábado, 10 de noviembre de 2012
Ensayo: ¿Qué es educar?
¿Qué es educar?
Según Fernando Sabater la palabra educar es un
concepto muy complejo y que se presta a diversas interpretaciones en la
actualidad.
El autor hace hincapié en el compromiso que tienen
el Estado, las autoridades en educación, instituciones educativas y
principalmente el maestro, con relación a la disciplina, la enseñanza de la
libertad y la universalización de la educación.
En mi opinión el hecho de que los maestros lo
quieran o no, son modelos para sus estudiantes, y en sus manos está hacer del
aprendizaje de sus alumnos un deleite, tomando en cuenta que lo más importante
no son las asignaturas y lo contenidos sino como son éstas enseñadas. Como caso
particular, cuando realizaba 4 de la eso, tuve una profesora que nos enseño la
asignatura de ética con ejemplos y contenidos de la vida diaria de cada uno e
indagando y buscando informaciones sobre los temas relacionados en clase. Sin
embargo durante el bachillerato tuvimos a un profesor que nos “enseñaba” filosofía,
en donde forma parte la ética de un modo invendible con clases eternas de
lecturas, sin ningún tipo de explicación ni ejemplo para reforzar o entender lo
dicho, con lo que casi todos empezamos a odiar la asignatura y por eso decir
que la filosofía no servia para nada.
En líneas generales, la educación está orientada a
la formación del alma y al cultivo respetuoso de los valores morales y
patrióticos, considerada de más alto rango que la instrucción, la cual da a conocer
destrezas, técnicas o teorías científicas. Pero separar educación de
instrucción resulta imposible, porque no se puede educar sin instruir ni
viceversa.
En lo personal, me parece muy interesante los
puntos estudiados y considero que deben ser temas de discusión con directivos y
maestros, para puntualizar en las líneas que deben guiar la educación en
nuestro país.
jueves, 1 de noviembre de 2012
El habitus
La teoría del habitus.
La realidad social es un objeto de percepción, donde la ciencia social debe tomar por objeto esta realidad y al mismo tiempo la percepción de esta realidad, es decir, los puntos de vista, las perspectivas que, en función de su posición en el espacio social objetivo, los individuos tienen sobre esta realidad. Esta realidad es lo que llama Bourdieu <<la sociología espontánea>>. (Bourdieu: 1991).
Las prácticas sociales son el resultado de agentes sociales que están condicionados pero que también tienen capacidad de acción, de elección y de reflexión sobre lo que hacen y por qué lo hacen. Los condicionamientos sociales son de 2 tipos: aquéllos que están fuera del agente son condiciones sociales externas o estructuras objetivas externas que se refieren a todo tipo de condicionamiento que se sitúa ‘fuera del individuo’, como son los mercados laborales, escolares, de la vivienda; la estructura de las organizaciones, las políticas que se implementan, entre otros aspectos.
El segundo condicionamiento tiene que ver con las estructuras sociales incorporadas (habitus), que se refieren a disposiciones para actuar de cierta manera más que de otra, a pensar más ciertas cosas que otras o a percibirlas más que otras. Los agentes las van incorporando a lo largo de su vida e historia y dentro de ciertas condiciones objetivas. Son esquemas de percepción y de acción que proporcionan los límites de ‘lo que es posible’ o ‘no posible’.
También implica que cada agente mira al mundo, tiene una visión de las cosas, las percibe y evalúa según el lugar que ocupa en ese mundo: cada uno de los agentes sociales comprometidos en una situación determinada, actúa y percibe su acción y las de otros, a partir de su lugar y, más precisamente, de su posición en el espacio social, que siempre es definida por relación al conjunto global de posiciones.
Resumiendo: implica que la gente actúa como lo hace, según las estructuras objetivas que lo limitan y habilitan (contexto), y según las maneras de pensar, percibir y actuar que el agente incorpora a lo largo de una trayectoria social (Gutiérrez: 2001).
Para pasar a un segundo momento y trascender el anterior, es necesario incluir una sociología de la construcción de las visiones del mundo, que apoyan a la construcción de ese mundo. Si el mundo social tiende a ser percibido como evidente y a ser captado, es porque las disposiciones de los individuos, sus habitus, es decir las estructuras mentales a través de los cuales aprehenden el mundo social, son en lo esencial, el producto de la interiorización de las estructuras del mundo social.
El habitus es a la vez un sistema de esquemas de producción de prácticas y un sistema de esquemas de percepción y de apreciación de las prácticas. Los individuos, en este caso, las familias, refieren objetivamente una condición social clasificándose ellos mismos, al elegir, conforme a sus gustos, diferentes atributos, vestimenta, alimentos bebidas, deportes, entre otros, que convienen a su posición.
El agente social, en cuanto está dotado de un habitus, es un individuo colectivo o un colectivo individuado debido a la incorporación de las estructuras objetivas. Lo individual, lo subjetivo, es social, es colectivo. El habitus es subjetividad socializada, trascendental histórico cuyos esquemas de percepción y apreciación (los sistemas de preferencias, los gustos) son el producto de la historia colectiva e individual (Bourdieu: 2005).
El concepto de habitus es espontaneidad condicionada y limitada. Este principio es el que hace que la acción no sea simplemente una reacción inmediata a una realidad en bruto sino una réplica ‘inteligente’ a un aspecto activamente seleccionado de lo real, que se encuentra ligado a una historia colmada de un porvenir probable, que los agentes oponen a las fuerzas inmediatas del campo y que hace que sus estrategias no puedan deducirse directamente ni de la posición ni de la situación inmediatas. El concepto de campo señala la posición que ocupa en el espacio social el agente, es decir, la posición que tiene en los diferentes campos o poderes, a saber: el capital económico, el capital cultural y social y el capital simbólico.
En este sentido el habitus produce una réplica y que, sin ser absolutamente imprevisible, no puede prevenirse del sólo conocimiento de la situación, es necesario conocer su génesis a través del tiempo (historia colectiva e individual). La respuesta está determinada por estimulaciones condicionales y convencionales que sólo existen como tales para un agente dispuesto a percibirlas y apto para hacerlo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



